Martes, 04 de octubre de 2005

Acercó su pluma al papel y lo primero que apareció fue una lágrima de tinta negra.
Luego una lágrima de dolor.
Segundos después muchas mas.
Había sido una época muy dura, pronto se quedó solo, no quería tener a nadie a su lado, no quería su compasión ni sus vanos intentos por comprenderle, sus falsas sonrisas que decían inténtalo pero que dibujaban un pesar por él y por su estado.
Después rechazó la luz del sol, sus pasos por las desiertas aceras se los guardaba para la noche, cuando casi todo era silencio y él podía martirizarse una y mil veces por el acto que había cometido y que al final lo había echado a perder todo, su vida y la de ella.
Las risas juntos parecían ahora recuerdos leídos en algún oculto libro, como aquellos que a él le gustaba buscar en las más pequeñas librerías, libros llenos de polvo que a veces por dentro guardaban algo muy distinto, su vida era esa, pero ahora no era más que ese polvo que los libros acumulan en su tapa.
Polvo él y polvo ella. Salvo por una sutil diferencia, él estaba vivo y ella no.
Él la había matado. Pero no fue solo una vida la que se perdió en aquel accidente, fueron dos.
No hubo un solo entierro aunque la gente pensase así, hubo dos.
Y ahora delante de la nota de su suicidio lloraba amargamente.
El papel mojado se arrugaba como la mano que le oprimía el corazón, inhaló aire con dificultad y cogió una nueva hoja en blanco.
Con los ojos enrojecidos y las manos temblorosas empezó a escribir...
“ Sueño con volver a ser yo, pero me doy cuenta de que solo era con ella al lado, que todos mis recuerdos eran en realidad también los suyos. La vida que me queda por vivir no sería más que la espera a morir, por lo que he decidido irme ya, ahora que todavía me queda, en algún rincón, algo de lo que fui.
No lo hago para reunirme con ella, creo que después de esto no hay nada más, pero sí que lo hago para separarme, para no pensar más, para olvidar y no mirar atrás.
Hoy hace sol.
Esperaré a la luna.
Luego lo haré.”
Nunca se le había dado bien escribir pero pensó que no le había quedado del todo mal. La dejó encima de la mesa y se puso en pie con un gran esfuerzo, como si tuviese que aguantar un gran peso, como si tuviese que aguantar su conciencia.
Cuando llegó la noche ya estaba borracho, era lo suficientemente listo para saber que en el momento decisivo iba a tener miedo, así que había apurado dos botellas de whisky a lo largo de la tarde.
Saltó por la ventana sin esperar unas manos que le agarrasen.
Cayó nueve pisos más abajo esperando que no hubiese nada después.
Por: pablo fernández díaz | Relatos | Comentarios (7) | Referencias (0)
Sr. Fernández, un trágico final que seguro podría estar basado en un hecho real. Muy bien escrito a mi criterio, consigue mantener la creciente atención del lector y deja un sabor de crudo realismo que queda suspendido en la conciencia.
Es triste Don Pablo que la gente pierda su vida con la pérdida de otros seres, aunque reconozco que a veces es inevitable.
Muchas gracias por su relato Don Pablo.
Le seguiré leyendo, claro está.
Don Casimiro | 04-10-2005 16:57:02
Muy bien Pablo. Me ha gustado mucho tu relato. Felicidades! Vuelven las musas ¿eh? Me alegro. La tristeza y la soledad nos pueden llevar a hacer locuras, y hay que intentar evitarlas. Besos
María | 04-10-2005 17:45:28
No tengo palabras...
Las malas épocas hacen que las personas sean creativas y sirve de desahogo.
Me ha encantado, de verdad. Espero con ganas leer algo más.
Burbuja | 04-10-2005 22:50:26
Me ha gustado mucho, aunque cuando lo deja para la noche y se emborracha me he anticipado al final para pensar, "ahora se arrepiente" y esperará otra noche para terminar con su vida, y así noche tras noche.
Tal vez me ha traicionado el subconsciente porque no me gustan los suicidios
Lula Towanda | 05-10-2005 03:20:14
Muy bueno tu relato. Me ha llamado la atención el hecho de parase a releer la nota, un hecho banal, pero que supongo todo el mundo haría.
mapashita | 05-10-2005 17:32:01
Un relato demasiado triste, pero interesante.
El final me ha dejado con dudas y curiosidad, una pena que se haya acobardado de esa forma. Mejor afrontar los problemas, no?
Laraima | 06-10-2005 19:55:09
Jo... y van dos post de suicidas que leo en cinco minutos... mira que me enfadan esos finales. No porque crea que una persona desesperada no debía de hacer algo así, tiene que ser muy duro tomar esa decisión y se tiene que sentir muy mal para hacerlo pero... siempre quedan otras salidas, otras cosas por las que luchar... la vida tiene mucho que ofrecernos.
Buen relato, un besazo :)
Perlanegra | 06-10-2005 20:30:32
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