Martes, 04 de abril de 2006
Me duele la boca de mascar
tu nombre, de aguantarlo
por no quererlo escupir
lejos de mí.
Me atraganto con los
sentimientos amargos que
me dejó tu marcha y que me
niego a digerir.
Me escuecen los ojos por
negarme a ver partir
lágrimas nacidas de nuestro
amor y deseo.
Comparto mis pensamientos
con fantasmas que me acunan
en claras noches en las
que me da miedo dormir.
Le doy la mano al destino,
amo de mi ser que tiende
la correa con la que me ato,
con la que dejo de querer.
Tinieblas que nublan mis ojos,
que barren los felpudos
de mi corazón,
ennegrecidos por el dolor.
Me dejo sumir en el abrazo
que me negaste y que ahora
siento adherirse a mi piel,
buscando algo que ya no puede ser.
Por: pablo fernández díaz | Relatos | Comentarios (4) | Referencias (0)
Sélah | 04-04-2006 12:58:45
A veces nos revolcamos una y otra vez en nuestras miserias y no acertamos a abrir la ducha para limpiarnos.
Dark kisses
lua | 05-04-2006 01:40:25
María | 05-04-2006 20:26:04
María es sabia, es difícil lo que dice pero es lo que hay que hacer para no empantanarte ahí, si? besotes.
cris | 18-04-2006 21:03:01
Las opiniones sobre el mundo desde el punto de vista de la sencillez
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